martes 31 de marzo de 2009

domingo 29 de marzo de 2009

Imágenes del 4º día en el Salón de la Bibliodiversidad





Rafa Máiz mostrando un trabajo realizado en el Salón de la Bibliodiversidad.



Antonio Gómez y Antonio Damián.



Antonio G. Villarán enseña los libros de Emilio Sdun a Maribel Montaño.

jueves 26 de marzo de 2009

PERFOPOESÍA, la fuerza de la expresión poética, por Antonio G. Villarán.

Nos enfrentamos a la pregunta del millón;


¿Qué es Perfopoesía?


Para mi no hay nada más sencillo que responder a esto, aunque se le hayan dado muchas vueltas y los prejuicios puristas de algunos hayan querido asesinar el término o denostarlo antes de saber de qué se trata. Para mí, la Perfopoesía no es más que la escenificación del poema escrito, entendiendo por escenificación el dar forma dramática al texto utilizando o siendo consciente de los elementos que intervienen cuando se recita con y para el público. De esta forma podemos pensar que un Perfopoeta puede simplemente declamar modulando su voz correctamente, de pié o sentado en el escenario, sin más alardes performáticos. O todo lo contrario, hacer que la acción cobre importancia junto al texto que la ha provocado. Por lo tanto, no tiene sentido decir que a la Poesía nunca le hizo falta la Perfopoesía, ya que la primera está incluida en la segunda. Sin poesía no hay perfopoesía, que simplemente es la acción de llevarla fuera del papel o la pantalla usando los medios que mejor se estimen oportunos para ello.

¿Y por qué Perfo-Poesía?. Perfo, de Performance, significa arte en vivo, y está ligada al arte conceptual y al happening. Curiosamente las primeras performances se dieron en el Cabaret Voltaire, y la Perfopoesía está surgiendo de diferentes bares, que son lugares idóneos para hacer llegar a la gente esta manera de entender el acto poético con total libertad, y está acercandose a un público más amplio a través del Festival que lleva su nombre.


Recitar delante del público es en sí una acción, por lo cual se convierte automáticamente en Perfopoesía. Y digo recitar, no leer, que son cosas muy distintas. Ahora bien, no toda la perfopoesía es buena, claro. Hay poetas que lo hacen mejor y poetas que lo hacen peor, como en todo. Hay muchos/as que estropean sus propios textos por no atender a las reglas básicas de la escena, o simplemente por no tener la capacidad necesaria que requiere este tipo de acción. Esto pasa en muchas disciplinas del arte, véanse pintores sin talento, músicos sin oído, etc. Si nos subimos a un escenario, lo más lógico es tomar conciencia de ello. Es como el que coge un coche sin saber conducir. ¿Cómo terminará la carrera?.


Otras disciplinas como son la poesía visual o la acción poética están íntimamente ligadas a la Perfopoesía, incluso podría decirse que se encuentran en la misma casa. Entonces, ¿qué tiene de especial la Perfopoesía?. Personalmente creo que este término puede englobar a todos los demás. La acción poética es Perfopoesía, el Spoken Word puede ser Perfopoesía si lo que se interpreta con palabra y música son poemas, la Polipoesía es Perfopoesía, la poesía fonética es Perfopoesía, etc.

Quizás lo que más se acerque a la Perfopoesía sea la Polipoesía, aunque esta última surgió como un movimiento poético fundado por el italiano Enzo Miranelli a mediados de los años 80. La Perfopoesía no tiene manifiesto, la Polipoesía si. La Perfopoesía no es más que la manera que tienen los poetas de llevar su palabra al público, interpretando sus poemas con técnicas juglarescas o usando elementos performáticos que no hacen otra cosa que enriquecer el poema o construirlo de una forma distinta. Se acerca mucho a lo que hacen los músicos. Primero escriben la letra y después, si tienen giras, se montan un espectáculo para hacer llegar esas letras al público con sonidos, luces, escenografía, etc.


Quizás la diferencia que existe entre Polipoesía y Perfopoesía sea que la primera es concebida desde el primer momento para ser interpretada en un espectáculo en vivo, y la Perfopoesía se sirve de textos que han sido escritos sin tener por qué haber estado pensados para sacarlos a escena. Podría decirse que muchos cantautores han logrado hacer llevar la poesía a la gente interpretándola encima de los escenarios con música. Esto también podría ser Perfopoesía.

En resumen, la Perfopoesía, desde mi punto de vista, no es nada nuevo, aunque está surgiendo como una forma de conciencia poética ante el acto de la recitación que implica la preparación del poema para ser representado ante el público. Es un acto de respeto y bondad ante los que vienen a disfrutar de los recitales.

Artículo sacado de conductor de nubes
Antonio G. Villarán

Últimamente encontramos muy animado el mundo de la poesía joven. Estamos descubriendo que se empieza a teorizar sobre el término PERFOPOESÍA, encontrando tanto detractores como defensores del concepto.

Dejamos aquí una selección de los artículos que nos resultan más interesantes, para que entre todos podamos averiguar más sobre el término:

De Antonio G. Villarán:

PERFOPOESÍA, la fuerza de la expresión poética.


Del Comandante de campo Cohen:

Perfopoesía eres tú...


De Lluis Pons Mora:

LA POESÍA EMPEÑADA [reflexiones tras leer la entrada anterior]


La reflexión de Manuel Arana:

¿Cómo define la perfopoesía Manuel Arana?


Y el artículo de Chivi:

De la Perfoposesía y la Retórica, por Eduardo Chivite

miércoles 25 de marzo de 2009

Resumen (4 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla



Resumen (4 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla.
Por Gulliver Producciones.

martes 24 de marzo de 2009

Resumen (3 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla



Resumen (3 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla.
Por Gulliver Producciones.

lunes 23 de marzo de 2009

Resumen (2 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla



Resumen (2 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla.
Por Gulliver Producciones.

domingo 22 de marzo de 2009

Resumen (1 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla



Resumen (1 de 4) de La Revuelta Sureña, II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla.
Por Gulliver Producciones.

La poesía empeñada, por Lluis Pons Mora

Siguen las reflexiones sobre la Perfopoesía. Esta vez de la mano de nuestro estimado poeta Lluis Pons Mora, desde su espacio "Con tinta en las botas":

Dicen los diccionarios algo así como que la poesía es la manifestación de la belleza o del sentimiento estético a través de la palabra. No estoy del todo de acuerdo. No creo que sea erróneo, sino que le falta algo, porque creo que la manifestación de algo repelente o antiestético también puede ser poesía. Fuera de los catálogos de palabras editados existentes podemos encontrar infinitas definiciones personales. Para mí la poesía es la lucha de mis sentimientos y mi imaginación contra la nada, contra el infinito, a través de la palabra. Y el poema es la victoria. Puede cambiar la realidad en la que escribo, mi manera de hacerlo, dónde coloco la cámara, o la forma resultante. Pueden cambiar millones de aspectos. Por suerte eso cada vez me importa menos. Ahora, cada vez más, sólo ansío que venga, como venga, como quiera, que intente abusar de mí y yo lo intentaré de ella. Pero escritura. Tal es mi método. Tal mi problema.
Lo que entiendo por escritor es aquel que hace un uso voluntario y consciente (a pesar de lo impulsivo) de la escritura. Aquel que no sólo se cuida de crear con ella, sino de entender con qué crea, y de utilizar el lenguaje y el idioma para obtener un resultado comunicativamente correcto. La poesía es literatura y la literatura es arte, le pese a quien le pese. El arte, como expresión que es, use el código que use, y la palabra, como unidad del lenguaje, sin una buena comunicación mueren. Lo que entiendo por ser poeta es la persona que piensa poesía, piensa en poesía, y piensa con poesía. Es aquel que dedica su tiempo al aprendizaje, observación, comprensión y disfrute de la misma, su escritura, y todo cuanto en ellas interviene. Aunque, a sabiendas de que, en su vida no llegue a escribir más que un puñado de poemas mediocres o de no poemas. Pero si esos papeles de mierda han sido sentidos y peleados con todo lo que somos serán lo más noble que nos haya sucedido.
Ser poeta es vivir por el intento, por la posibilidad, de la palabra.
Bajo mi deficiente entender, o bajo mi entender hecho a trompicones, a mi ritmo y a mi modo según mis posibilidades: para poner en escena, realizar, interpretar, ejecutar, la poesía, sólo es necesario: poesía que aportar, voz, y/o algo con lo que escribir y el correspondiente soporte. Poner en escena es una cosa y poesía es otra, jamás diría que no puedan ir juntas, pero no pienso que el hecho en sí de lo primero implique de forma inequívoca lo segundo. Tampoco que sea una opción válida usar lo uno para sustituir a lo otro. He disfrutado de muchas puestas en escena de mucha poesía, puestas en escena cojonudas de muchos autores y autoras, gente que rezumaba poesía a pesar de escribir y pensar poesía, a pesar de sus nervios, de sus fallos, a pesar de sólo estar de pie, o sentados tras el pupitre o mesa de turno, ante mucha o menos gente. Mejor o peor, sin duda, con mayor o menor soltura y carácter, pero, amigo, las cosas que venían a decir, aquello que estaba sucediendo, estaba realmente bien hecho, era realmente auténtico, sincero y fantástico. ¿Es entonces, por ejemplo, una lectura de Jenaro Talens, de Uberto Stabile, de Enrique Falcó, o de Gamoneda, perfopoesía? Si la respuesta es sí creo que me falta algo en la definición de perfopoesía, creo que la ignoro por completo; poesía puesta en escena ¿y qué más? He tenido la suerte de presenciar lecturas de los autores citados y apostaría mi casa a que aquello fue poesía puesta en escena con todo su significado y en todo su esplendor. Del mismo modo he visto oradores natos, predicadores indiscutibles cuya sola presencia y actitud atraía y embelesaba la atención de su auditorio, pero sus palabras eran pólvora mojada. ¿Para qué quiero yo eso?
Un gag es un gag, un sketch un sketch, un striptease un striptease, una performance es una performance, un cómico es un cómico. ¿Que puede haber algo o mucho de poético en tales y otras situaciones? ¿Que en ellas pueden aparecer poemas y se pueden hacer con ellos? Sin duda, como en todo cuanto existe. Pero determinar que cualquier cosa que suceda será poética, será un poema, por llevar tal nombre o tal otro (sean los que sean), en plan varita mágica o marca registrada, no me lo trago. Me parece una solemne estupidez, y se me ocurren nombres para ello como: sofismapoesía o seudopoesía. ¿Que se puede mezclar poesía y humor, poesía y actor, poesía y lo que sea? ¿Que hay poetas estupendos que llevan a cabo todo tipo de actos escénicos en los que muchas veces hay poesía? También. Por suerte. Se puede hacer pan de muchas harinas, lo que no se puede es sustituir la harina por yeso y decir que es pan. Es contraproducente para los panaderos, para la alimentación, y para los comensales. Se puede y se debe caricaturizar la poesía, ponerla a prueba, ponerla patas arriba y a cuatro patas, vestirla de putilla o de aristocrática o de las dos cosas o de aquello que se quiera. Lo realmente grave, desde mi mirada, es que el chiste, el atrezo, el chascarrillo, el pareado fácil cogido por los pelos, los plastidecors y la purpurina, intenten suplir la no presencia de la poesía, la vergüenza que le produce al representador (la vergüenza que le produce no el hecho de representar públicamente, sino la poesía en sí), y la carencia de interés por ella y por todo cuanto conlleva.
No hablo de territorio sólo para acreditados, de lo hermético, de eruditos ni de mierdas. No se trata de ser conservador, rígido, purista, excluyente, o como quieran llamarlo. Se trata de saber qué cosa hace cada uno y por qué no hace otra, y no engañar al otro diciéndole que hace lo que no hace. Saber qué es cada uno en cada momento y no ocultarlo. No se trata de creer que unos son los buenos y los otros los malos ni se trata de posesión de la verdad. No se trata de eh, tú, échate a un lado que no tienes ni puta idea, déjame a mí que estoy tocado por la gracia divina. Se trata de que seamos sinceros. Se trata de la dignidad de la palabra. Si yo le digo a un tío que nunca accede a la poesía Te voy a leer, o contar, o enseñar (o lo que queramos poner) un poema, y le meto una piedra en la boca, o hago de humorista un rato, puede pasar que al tío le guste o que no. Si le gusta sabremos que al tío le gustan los humoristas y meterse piedras en la boca, y él pensará que le gusta la poesía. Podrán así aparecer muchos a los que les guste lo mimo e ignoren, o se la sople, lo poético. Se no le gusta pensará que la poesía no merece la pena, que le resulta inútil. En cambio, si le digo a un tío lo mismo, y lo enfrento a un poema del modo que sea, puede que no le guste, y entonces sabremos, nosotros y él, que no le va la poesía, y no pasa absolutamente nada. Si le gusta: de puta madre. No hay por qué plantearse cuan rara, extraña, o diferente es la poesía que nos gusta. Ya hablaremos de eso con otros y con nosotros mismos.
A la palabra poesía le hace falta ser y significarse, y tener gente que la acepte y la disfrute libremente. No necesita mayoría de votos para gobernar nada ni subvencionar nada ni representar nada. No hace falta que esté de moda. Que todos la pronuncien confundida. No hace falta vender muchas unidades de ese vocablo si van grapadas al vacío. ¿Llevarla a todas partes, bombardear el mundo de libros y lectura? Por supuesto. Pero no usarla de caballo de Troya para otras cosas porque al final todas las casas estarán llenas de caballos pero en muy pocas habrá entrado la poesía.
Los carpinteros hacen mesas, los cineastas hacen cine, los floristas ramos de flores, los escaladores escalan... Indudablemente cada uno tiene el talento que tiene para con cada cosa que puede hacerse en la vida. Pero eso no vale de nada sin aplicarse, sin darle chispa, sin machacarse, sin equivocarse hasta la saciedad y sin el trabajo constante. Uno puede tener todo el talento existente, pero si se queda mirándolo, día tras día, quieto, inerte, le va a servir tanto como un saco de leña en el fondo del mar. Es otro rasgo que se observa demasiado en el universo literario. Muchos ansían y buscan la receta, la ecuación, el atajo, para llegar a un poema. Quieren resultado sin intento, sin atravesar cada uno de los contras, pasos, errores y placeres de tal oficio. Asumir suposiciones, intuiciones, significados dados sin planteárselos. Quieren que se hable de ellos, que se aprendan sus nombres, llamar la atención. No les importa la palabra, no la tienen en cuenta, no la cuidan. Quieren tener poemas escritos o decir poemas porque mola mucho, pero sin ser escritores porque es un coñazo. No quieren que les quite el sueño ni volverse locos. Envía poema al siete cero seis; ¿Quieres un millón?; ¿Colegialas cachondas?; ¿Te la chupo un rato?; Quieren éxito. Para mí el éxito es intentarlo hasta el final. Y cada texto que escribo, cada lectura que he hecho, la prueba de todo aquello que me queda por rectificar y alcanzar. Mantengo la esperanza de que en algún momento pudiera llegar a escribir algo realmente sostenible y decente que atravesara el tiempo. Ése es otro de mis problemas, la ingenuidad todavía, y otro: darle tantas vueltas a todo. Intento llevarlo bien, aunque me cueste. Reconozco que la culpa es mía por haber vendido en su día la playstation para comprar marihuana. Si no la hubiera empeñado tendría algo que hacer, ¿de qué iba a estar yo aquí diciendo estupideces y calentándome el coco con tantas mariconadas pudiendo matar policías? Al carajo. Lo importante y lo bonito es la poesía a solas, y poder leer, y comunicarnos, y que por la calle las muchachas empiezan a enseñar todo aquello que casi había olvidado, y no sé ahí afuera, pero aquí dentro vuelve a encenderse el sol.

viernes 20 de marzo de 2009

Homenaje a Leopoldo María Panero en La Revuelta Sureña, 21/02/09.


Bruno Galindo.

David González.


Mariona Aupí.


Carlos Ann.


Leopoldo María Panero.




Homenaje a Leopoldo María Panero en La Revuelta Sureña, 21/02/09.
Fotografías de Laura Rosal.

jueves 19 de marzo de 2009

Perfopoesía eres tu, artículo de: The Gentleman Soldier

He encontrado esta interesante crítica sobre Perfopoesía en el blog The Gentleman Soldier .
Aqui os la dejo para que opinéis.



Un hombre dando portazos mientras otro tararea haciendo gárgaras con un megáfono... ¿es esto poesía? ¿se parece, ni siquiera remotamente, a algo poético? Aún a riesgo de parecer atrevido yo diría que no. Y sin embargo, esto fue una de las cosas que se pudieron ver en Sevilla hace unas semanas dentro del festival de Perfopoesía La Revuelta Sureña. No quiero centrarme en la Revuelta Sureña pero, estando tan cerca Cosmopoética, me sirve para reflexionar sobre qué se está haciendo con la poesía últimamente.
No me atrevo casi a intentar explicar lo que podíamos entender por Perfopoesía, mejor lo podrían definir quienes la practican. Haciendo un uso intuitivo de la palabra pienso que es una mezcla de poesía y performance, lo que viene a ser poesía interpretada o actuada.
Yo me decanto a favor de la Perfopoesía en vaso pequeño, igual que me decanto a favor del ron: es excelente para según qué cosas. Cuando hace unos años los recitales de poesía venían a ser lecturas aburridas de señores mayores, muchos pensábamos que la poesía era algo más que libros polvorientos y sonetos a las rosas. Había una inquietud por demostrar a la gente que la poesía es un terreno vasto, que igual sirve para dar una conferencia, que gritar con los amigos en un bar ("Hwaet! We gárdena in geardagum" -gritábamos jarra en mano los primeros versos de Beowulf, el gran poema anglosajón-). Había que darle vida a la poesía, había que sacarla del academicismo y la élite. Y se ha hecho, qué duda cabe. La labor del Cangrejo Pistolero en Sevilla y de la Bella Varsovia en Córdoba es como minimo encomiable (ustedes nos perdonan: nuestros conocimientos son de ámbito local). Sin embargo, viendo la evolución de estos grandes macrofestivales poéticos uno se pregunta: ¿no has bebido ya demasiado ron?
Esta tendencia a la mezcla y la mixtura ha llegado también a la poesía, lo cual es bueno... hasta cierto punto. Porque ahora, cualquier cosa puede ser "poética", y en los encuentros poéticos se cuelan cantantes, actores y gente que no sabes muy bien qué es lo que hace, pero que lo hace "poéticamente".
La Perfopoesía fue un soplo de aire fresco, una manera de convencer a la gente de que la verdadera poesía es más grande y más sencilla de lo que la mayoría se cree, pero cuando se llegan a los extremos de Cosmopoética 2008 en los que había una actividad llamada "¿A qué sabe la poesía? Poesía y Gastronomía" uno agacha la cabeza y piensa que le están tomando el pelo.
Reconozco que es dificil no ceder a la tentación de aderezar uno de estos eventos con actividades que atraigan público. Su éxito, en definitiva, depende del numero de personas que congreguen, pero creo que esto ha llegado a tal afán, que da la sensación de que el poeta tiene que convertirse en actor, mimo, y funambulista. Es decir, tiene "que hacer algo".
Coincido plenamente con Antonio Villarán (sé que se lo he leido en uno de sus blogs, pero ahora soy incapaz de recordar en cual. Antonio, usted me disculpa) en que cuando uno recita en público no puede limitarse a leer (generalmente mal), hay que dar algo más: la música, claro que sí, y el ambiente, todo lo que uno ponga alrededor junto con el poema conforman un todo que supera con mucho la experiencia de leer el poema a solas en casa. Hasta aqui perfecto, pero se ha magnificado tanto el proceso que los recitales se terminan convirtiendo en una especie de shows que poco tienen que ver con la poesía. Se cuela el teatro, el video, la fotografía... lo cual no es mala cosa, pero vamos a llamarles por su nombre: teatro, video y fotografía.
Los poetas están ocupados en ser humoristas, showmans y cabareteros todo en uno. La poesía debe ser amena, claro que sí, pero se está aproximando peligrosamente al circo. No sé; veo muchos aspectos positivos en hacer de la poesía algo vivo, sorprendente y cercano, pero quitarle el polvo a la poesía no puede significar pintarla como una quinceañera un sabado por la noche.
¿Todo lo que alguien dice que es poesía, es poesía? Uy, vaya usted a saber. Aqui sólo puede opinarse por reacción: es muy dificil saber lo que es poesía, pero es mucho más fácil saber qué no lo es. Lamentaría que alguien confundiese hacer poesía con hacer espectáculo (ambos, oficios dignos, qué duda cabe), y tal vez se esté enviando un mensaje confuso.

¿Qué diría Gustavo Adolfo de todo esto?:

"¿Qué es Perfopoesía? ¿y tú me lo preguntas?
Perfopoesía... eres tú"
(recita el poeta subido en un taburete, mientras con una mano arroja confeti y con la otra rueda un yo-yo)

Accidents Polipoétics en La Revuelta Sureña, 21/02/09.





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Accidents Polipoétics en La Revuelta Sureña, 21/02/09.
Fotografías: Laura Rosal.

miércoles 18 de marzo de 2009

Kuku Bazar en La Revuelta Sureña, 21/02/09.








Kuku Bazar en La Revuelta Sureña, 21/02/09.
Fotografías: Laura Rosal.

martes 17 de marzo de 2009

David González en La Revuelta Sureña.



David González en La Revuelta Sureña, 21/02/09.
Fotografías: Laura Rosal.

lunes 16 de marzo de 2009

Imágenes de Héctor Arnau en su recital de FNAC Sevilla, en La Revuelta Sureña







Héctor Arnau en FNAC Sevilla. Imágenes del sábado día 21 de febrero, 2009.
La Revuelta Sureña.
II Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla.
Fotografías: Laura Rosal